"Gritas
barracuda, y la gente dice: ¿y qué? Gritas Tiburón y cunde el pánico.”
Ficha de la película:
Título original: jaws
Director: Steven
Spielberg
Producción:
David Brown, Richard D. Zanuck
Duración: 124 minutos
Género: terror
Actores principales: Roy Scheider, Robert Shaw, Richard
Dreyfuss, Lorraine Gary, Murray Hamilton
Lugar y año: Estados Unidos 1975
Sinopsis:
Acaba de empezar el verano y con ello la época de turismo,
que es la principal fuente de ingresos, en Amity Island. Sin embargo las
expectativas económicas de la ciudad se verán truncadas cuando comienzan a
producirse los salvajes ataques de un tiburón blanco sobre los bañistas.
El jefe de policía Brody encabezará la lucha entre el hombre
y la bestia acompañado de un oceanógrafo, el doctor Hooper y de un veterano
caza tiburones el capitán Quint.
Critica:
Pueden pasar los años, pueden mejorar los efectos especiales
y puede aumentar el presupuesto del film pero ninguna (y quiero subrayar el
término ninguna) otra película de temática semejante se acerca a rozar la
genialidad de “Tiburón.”
Si Steven Spielberg ha logrado situarse en la reconocidísima
posición de uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos es sin
duda por obras maestra como "Tiburón."
Cada vez que la veo me asombra más y más el grado de
realismo del escualo, un realismo que desgraciadamente no abunda en las
películas actuales de tiburones a pesar de que estas cuentan con recursos que
1975 eran impensables.
La banda sonora es la puntilla del film. Una melodía
terrorífica, que comienza lentamente y va apresurando su ritmo para trasmitir
al espectador la idea de que el monstruo que acecha se acerca cada vez más a su
presa. Y lo consigue, sin duda lo consigue, escuchar esos acordes es entrar en
un estado de alerta absoluto.
A pesar de que todo el reparto es magnífico el papel estelar
es interpretado por Robert Shaw, el excéntrico capitán Quint. Es él quien
protagoniza la escena más brutal de la película y con su interpretación final
pone el broche de oro a 124 minutos arte cinematográfico. A pesar de su larga
duración, tiburón en ningún momento se hace pesada, sigue un ritmo adecuado,
dejando espacios puntuales al espectador para que recobre el aliento y
dosificando la violencia de forma inteligente.
El rodaje de la película es sublime. Rodar con una cámara
subacuática es lo que coloca al espectador en el punto de vista del tiburón. Esta
técnica ya pudimos apreciarla en grandes éxitos como psicosis, o volviendo la
vista un poco más atrás, la primera donde se utilizó esta técnica fue en “el
fotógrafo del pánico”. El ver desde abajo las extremidades de las potenciales
víctimas del tiburón sugiere en el espectador una sensación de indefensión
absoluta, pues los bañistas ignoran el peligro que les acecha.
Si durante todo el film lo que predomina es la tensión el
desenlace está plagado de angustia. Durante gran parte de la película nos han
estado mostrando inteligentemente planos amplios de un pequeño barco en la
inmensidad del mar. El tiburón se desenvuelve con facilidad en el océano, y a
los tres protagonistas solo los separa de la muerte el barco en el que se
encuentran. Sin embargo cuando este empieza a hundirse el ser humano pasa a
estar a merced del tiburón, en su elemento: el agua, un medio que coloca al
hombre en la desventaja más absoluta.


muy buena critica pero "sobrevalorada" jajaja no sigue asi solo remarcar la "pedazo" banda sonora
ResponderEliminarHabía oido hablar mucho de esta peli, aunque no la había visto porque es muy antigua para mí. Pero hace unas semanas pude verla y me gustó mucho. ¡Mi madre, que angustia y tensión!
ResponderEliminarPor cierto, el blog es muy bueno. :)
Es una película brillante con suspense, acción y al final incluso con un poco de "Moby Dick". Muy recomendable para verla al comenzar el verano.
ResponderEliminarSaludos